viernes, 15 de abril de 2016

PACIENTES SEÑALAN QUE EN LA CLÍNICA DE HERIDAS DEL HGR NO. 1 DEL IMSS MICHOACÁN, SALVAN VIDAS Y PIES

Morelia, Mich., a  14 de abril de 2016.           


La Clínica de heridas del Hospital General Regional (HGR) No. 1 Morelia Charo, en Michoacán, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), está destinada a salvar vidas, coincidieron en afirmar pacientes adscritos a la misma, en rueda de prensa dirigida a la concientización sobre el cuidado del pie diabético para evitar amputaciones.
Por ejemplo, Alejandro Cornejo Bedolla, pensionado de 47 años de edad, reseñó que hace un año estuvo a punto de perder su pie derecho, debido a la diabetes mellitus, ya que al perderse la irrigación sanguínea provoca la ulceración o destrucción de los tejidos profundos.   Es decir, agregó, ya se advertían los huesos del pie.



Describió que estuvo hospitalizado durante un mes y al borde de ser amputado, fue canalizado a la Clínica de heridas del HGR No. 1 del IMSS donde se trató con novedosos métodos como el lavado quirúrgico y la aplicación de nuevas técnicas como el sistema de presión negativa denominada VAC.
Dicha sistema es una técnica avanzada en la cicatrización de heridas que consiste en la aplicación de un apósito o compresa que por presión absorbe la infección y favorece la creación de tejido por granulación o tejido sano.
“A la par, mencionó ante los medios de comunicación, cambié por completo mis hábitos alimenticios con el apoyo de nutricionista y de mi familia; evito por completo el cigarro y el alcohol y realizo ejercicio diario”.
Hoy, Alejandro, presenta hasta un 85 por ciento de tejido sano en su pie y solo en la parte superior se advierte, una herida semejante a una quemadura que está sanando.
En contraparte,  Rubén Barrera Reyes, de 42 años de edad y empleado universitario, sobre una silla de ruedas, explicó que la clínica de heridas le salvó su vida, puesto que aunque la pierna izquierda le fue amputada por encima de la rodilla, la diabetes mellitus amenazaba las dos extremidades y su vida.
“No me sabía diabético hasta que llegué al hospital, ya tenía la pierna izquierda totalmente necrosada y solo pudieron salvar la extremidad derecha”.
Hizo un llamado a la población a cuidar sus niveles de azúcar en la sangre, a evitar la alimentación negativa y a hacer ejercicio.   “Prevenir es lo fundamental, puesto que si yo hubiera sabido las consecuencias de la diabetes, estaría ahora caminando normalmente, sobre mis dos pies”, aseguró.
Con la voz entrecortada y acompañado de su señor padre, Barrera Reyes dijo que la vida de un diabético cambia radicalmente cuando se queda ciego, los riñones le dejan de funcionar o sufre de una amputación.
Ambos pacientes, agradecieron públicamente a la clínica de heridas del HGR No. 1 del IMSS Morelia Charo y manifestaron que la prevención es la base de un buen estilo de vida.
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