viernes, 26 de marzo de 2010

RENIEGAN LEGIONARIOS DE MARCIAL MACIEL.

Los Legionarios Cristo reniegan del fundador y reconocen que fue un pederasta

EFE en Ciudad del Vaticano Mundo Viernes 26 de Marzo, 2010 Hora de creación: 09:13 Ultima modificación: 10:59

Los Legionarios de Cristo reconocieron hoy que su fundador, Marcial Maciel, abusó sexualmente de seminaristas menores, tuvo "otros graves comportamientos" y varios hijos, por lo que han pedido perdón a las víctimas y renegado del sacerdote mexicano, al no considerarlo ya como modelo de vida cristiana.

En un comunicado, en el que la poderosa congregación hace un "mea culpa" por los pecados de Maciel (1920-2008), los Legionarios de Cristo aseguran que habían "esperado" que las acusaciones contra el fundador fueran falsas o infundadas, "pero no ha sido así, por lo que ante la gravedad de las faltas no podemos mirar a su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal".

"Estamos profundamente consternados y tenemos que reconocer que son ciertas las acusaciones contra el Padre Maciel, entre las que se incluían abusos sexuales a seminaristas menores", manifestaron en el comunicado, hecho público diez días después de que concluyera la inspección ordenada por el Papa a esa congregación.

El "mea culpa" lo han hecho cuatro años después de que Benedicto XVI castigara, el 19 de mayo de 2006, a Maciel por esos abusos, le impusiera una vida de penitencia y que renunciara a todo ministerio público y no le abrió un proceso canónico debido a su avanzada edad 85 años en aquel momento.

En el comunicado, en el que ya no le llaman simplemente "Padre", reconocen que el sacerdote tuvo una hija "de una relación estable y prolongada" con una mujer y que otras dos personas afirman que son hijos suyos de otra relación.

"Condenamos estos actos contrarios al deber cristiano, religioso y sacerdotal y afirmamos que no corresponden a lo que nos esforzamos con vivir en la Legión y el Regnum Christi (los legionarios laicos).

Asimismo expresaron su "dolor y pesar" a todas y cada una de las víctimas de Maciel y pidieron perdón a todas aquellas que le acusaron "y no fueron creídas o no fueron escuchadas porque en aquel momento no podíamos imaginar esos comportamientos".

Los Legionario aseguran que tienen que expiar las faltas y el escándalo causado por Maciel y piden a sus miembros intensificar los rezos.

Asimismo se comprometen a "ofrecer seguridad" a los menores en sus instituciones y aseguraran que si se descubre "alguna colaboración culpable" actuarán siguiendo los principios "de justicia y caridad cristiana" contra esas personas.

Los legionarios afrontan el futuro con confianza, según señalaron, y seguirán buscando "la reconciliación y el encuentro con quienes han sufrido".

El reconocimiento de los abusos de Maciel lo han hecho diez días después de que concluyese la inspección de la congregación ordenada por el Papa, realizada por cinco obispos, que enviará en fechas próximas los informes a la Santa Sede para que Benedicto XVI adopte las medidas que considere "necesarias y oportunas".

Durante la inspección los prelados analizaron el sistema formativo, revisaron el estado financiero e investigaron si han respetado la supresión decidida por Benedicto XVI en 2008 del conocido como "cuarto voto", que era secreto.

Ese voto fue impuesto por Maciel para obligar a sus sacerdotes, bajo pena de excomunión, a no criticar y no denunciar a sus superiores, ni a aspirar a cargos.

Desde antes de la muerte de Juan Pablo II, el por el entonces cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, ya seguía los pasos de Maciel, pero no fue hasta el 19 de mayo de 2006 cuando Benedicto XVI le castigó por los abusos sexuales durante décadas a seminaristas.

La decisión del Obispo de Roma cayó como un mazazo en la congregación y esa fecha quedará marcada en la biografía de Maciel como el día en el que el Papa Ratzinger le retiró su confianza y le impuso un severo castigo.

Ese día los Legionarios vieron cómo su fundador, que gozó del afecto de Juan Pablo II y de numerosos cardenales, caía en desgracia. Aunque no sería lo último que sabrían del cura de doble o triple vida.

Con ese castigo, Benedicto XVI subrayó la línea de "tolerancia cero" para casos como ése y supuso un giro de 180 grados respecto a lo que se venía haciendo hasta entonces, donde se imponía el silencio o el simple alejamiento, incluso en los casos en que se verificaba que hubo abuso.

La Legión de Cristo fue fundada en México en 1941 por Maciel, cuando sólo tenía 20 años.

La congregación cuenta hoy con casi 900 sacerdotes y 3 mil seminaristas y está establecida en dieciocho países. También tiene 70 mil miembros de la Asociación Regnum Christi (laicos).

Entre sus centros, destacan el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum en Roma, así como los seminarios internacionales "Mater Ecclesiae", uno en Roma y el otro en Sao Paulo (Brasil).

Gaa

Supuesto hijo de Maciel considera "ridículo" el "mea culpa" de Legionarios.

EFE Nacional Viernes 26 de Marzo, 2010 Hora de creación: 10:58 Ultima modificación: 14:33

Raúl González Lara, uno de los supuestos hijos del fundador de Los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel (1920-2008), consideró hoy "ridículo" el reconocimiento que esa congregación católica ha hecho de los abusos sexuales de su ex líder y de la existencia de varios hijos del religioso.

Los Legionarios de Cristo reconocieron hoy en un comunicado que Marcial Maciel abusó sexualmente de seminaristas menores, tuvo "otros graves comportamientos" y varios hijos, por lo que pidieron perdón a sus víctimas y renegaron del sacerdote mexicano, al no considerarlo ya como modelo de vida cristiana.

"Tienen que pedir perdón y el perdón debe ir acompañado del resarcimiento de los daños", afirmó hoy Raúl González en declaraciones a la emisora MVS Radio.

"En todo momento siguen con sus perdones superficiales porque así lo han venido haciendo desde tiempo atrás, como suele manejarse la Iglesia, con sus perdones y sus acompañamientos pastorales y rezos", dijo.

Sobre los "actos de abuso sexual a seminaristas menores", los Legionarios señalaron hoy en su misiva que están "profundamente consternados" pero aceptan que esos hechos "sucedieron".

"Supimos que había tenido una hija en el contexto de una relación prolongada y estable con una mujer y otras conductas graves. Más adelante aparecieron otras dos personas, hermanos entre sí, que afirman ser hijos suyos, fruto de la relación con otra mujer", dijeron hoy los Legionarios en una misiva firmada por el director general de la orden, Álvaro Corcuera.

La carta, dirigida a los legionarios de Cristo, a los miembros del movimiento Regnum Christi, y a "todos aquellos que han sido afectados, heridos o escandalizados por las acciones reprobables de nuestro fundador, el padre Marcial Maciel Degollado", está suscrita también por el vicario general, los consejeros generales, y los directores en Latinoamérica, EE.UU. y Europa.

Raúl González, hijo de la mexicana Blanca Estela Lara, informó que continuará exigiendo un resarcimiento económico a la Legión de 26 millones de dólares para él y su familia, y aseguró que la cúpula de la congregación siempre estuvo enterada de los comportamientos de Maciel y que "siempre" lo protegió.

"Cómo puedes lograr cometer crímenes por años y años sin que nadie se entere, obviamente todas estas personas lo cubrieron", argumentó.

La petición total implica 6 millones de dólares prometidos por Maciel a sus supuestos familiares, y el resto, en concepto de indemnización por los supuestos abusos sexuales sufridos por Raúl y su hermano Omar de manos del religioso cuando eran pequeños.

Los Legionarios "siguen con su postura falsa de pedir perdón y de su acompañamiento pastoral, son palabras ridículas que ningún mexicano coherente se las cree", precisó González.

"No se vale, porque qué fácil sería delinquir o matar a una persona, y después acercarse a la familia y decir: '¿saben qué?, voy a rezar por ustedes, y ahí nos vemos'", agregó.

gaa

¡Venga tu Reino!

COMUNICADO

sobre las presentes circunstancias de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi.

25 de marzo de 2010

Solemnidad de la Anunciación del Señor

Introducción

Con ocasión de la reunión anual de los directores territoriales con el director general y su consejo, queremos dirigirnos a nuestros hermanos legionarios de Cristo, a los consagrados y a los miembros del Movimiento Regnum Christi, familiares y amigos que nos acompañan en este momento de nuestra historia, así como a todos aquellos que han sido afectados, heridos o escandalizados por las acciones reprobables de nuestro fundador, el P. Marcial Maciel Degollado, L.C.

Nos ha llevado tiempo asimilar estos hechos de su vida. Para muchos –sobre todo para las víctimas– este tiempo ha sido demasiado largo y doloroso.

En ocasiones no hemos podido o sabido salir al paso de todos como hubiera sido necesario y como, de hecho, era nuestro deseo. Por eso sentimos la necesidad de emitir este comunicado.

1. Acerca de algunos hechos de la vida de nuestro fundador, el P. Marcial Maciel, L.C. (1920- 2008)

Habíamos pensado y esperado que las acusaciones presentadas contra nuestro fundador fuesen falsas e infundadas, pues no correspondían a la experiencia que teníamos de su persona y de su obra. Sin embargo, el 19 de mayo de 2006 fue emitida una comunicación de la Sala de Prensa de la Santa Sede como conclusión de la investigación canónica que la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) había iniciado en el año 2004. En ese entonces, la CDF llegó a una certeza moral suficiente para imponer sanciones canónicas graves, correspondientes a las acusaciones hechas en contra del P. Maciel, entre las cuales se incluían actos de abuso sexual a seminaristas menores. Por lo tanto, profundamente consternados, debemos decir que estos hechos sucedieron.

En efecto, «la Congregación para la Doctrina de la Fe, […] decidió –teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del padre Maciel, como su delicada salud– renunciar a un proceso canónico e invitar al padre a una vida reservada de oración y de penitencia, renunciando a todo ministerio público. El Santo Padre aprobó estas decisiones» (Comunicado de la Sala de Prensa de la Santa Sede, 19 de mayo de 2006).

Posteriormente, supimos que había tenido una hija en el contexto de una relación prolongada y estable con una mujer y otras conductas graves. Más adelante aparecieron otras dos personas, hermanos entre sí, que afirman ser hijos suyos, fruto de la relación con otra mujer.

Reprobamos estos y todos los actos contrarios a los deberes de cristiano, religioso y sacerdote en la vida del P. Maciel, y afirmamos que no corresponden a lo que nos esforzamos por vivir en la Legión de Cristo y en el Movimiento Regnum Christi.

2. La Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi ante estos hechos

Expresamos, una vez más, nuestro dolor y pesar a todas y cada una de las personas que hayan sido dañadas por las acciones de nuestro fundador.

Participamos del sufrimiento que este escándalo ha causado a la Iglesia y nos aflige y apena

profundamente.

Queremos pedir perdón a todas aquellas personas que lo acusaron en el pasado y a quienes no se dio crédito o no se supo escuchar, pues en su momento no podíamos imaginarnos estos comportamientos.

Si resultase que ha habido alguna colaboración culpable, actuaremos según los principios de la justicia y caridad cristianas, responsabilizando de sus hechos a estas personas.

Asimismo, pedimos perdón a nuestros familiares, amigos, bienhechores y a todas las personas de buena voluntad que hayan sentido que su confianza ha sido herida.

Por otra parte, como miembros del cuerpo místico de Cristo sentimos la necesidad de expiar con espíritu cristiano sus faltas y el escándalo por ellas causado. Para ello, invitamos a quienes forman parte de nuestra familia religiosa a intensificar su oración y sacrificio.

Es también nuestro deber cristiano y sacerdotal seguir saliendo al paso de las personas que han sido afectadas de algún modo. A ellos va nuestra mayor solicitud y les seguimos ofreciendo la ayuda espiritual y pastoral que necesiten. Así, buscamos contribuir a la necesaria reconciliación cristiana. Al mismo tiempo, somos conscientes de que Jesucristo es el único capaz de sanar definitivamente y de «hacer nuevas todas las cosas» (cf. Ap 21, 5).

Dios, en sus misteriosos designios, eligió al P. Maciel como instrumento para fundar la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi, y agradecemos a Dios el bien que realizó. A la vez, aceptamos con dolor que, ante la gravedad de sus faltas, no podemos mirar su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal.

Inspirándonos en el ejemplo de Cristo que condena el pecado pero busca salvar al pecador, y convencidos del significado y la belleza del perdón, encomendamos a nuestro fundador al amor misericordioso de Dios.

3. La Visita Apostólica

Deseamos expresar nuestra gratitud al Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, no sólo por renovarnos «su solidaridad y su plegaria en estos momentos delicados» (cf. Carta del Cardenal Tarcisio Bertone, SDB, al P. Álvaro Corcuera, 10 de marzo de 2009), sino también por habernos ofrecido el instrumento de la Visita Apostólica para ayudarnos a «superar las dificultades existentes» (ibid.). Así, esperamos dar los pasos necesarios para consolidar los fundamentos, la formación y la vida cotidiana de los legionarios de Cristo y de los miembros del Movimiento Regnum Christi.

Agradecemos a los cinco visitadores apostólicos, Mons. Ricardo Blázquez, Mons. Charles J. Chaput, OFM Cap., Mons. Ricardo Ezzatti, SDB, Mons. Giuseppe Versaldi y Mons. Ricardo Watty, MSpS, todo el trabajo que han realizado con tanta entrega y solicitud paternas.

Acogeremos con obediencia filial las indicaciones y recomendaciones del Santo Padre que resulten de la Visita Apostólica y nos comprometemos a ponerlas en práctica.

4. Hacia el futuro

Desde el Capítulo General celebrado en enero de 2005, cuando fue elegido el P. Álvaro Corcuera, L.C. como director general, hemos procurado guiar la Legión de Cristo y el Regnum Christi manteniéndonos fieles a todo lo que hemos recibido de Dios y ha sido aprobado por la Iglesia.

Reconocemos con humilde gratitud las bendiciones y frutos que el Señor nos ha concedido hasta ahora y asumimos la responsabilidad de profundizar en la comprensión de nuestra historia, carisma y espiritualidad.

Afrontamos el futuro con esperanza, seguros de que nuestras vidas se apoyan únicamente en Dios.

Confiamos plenamente en Él y en la omnipotencia de su amor que, como dice san Pablo, «hace concurrir todas las cosas para el bien de los que le aman» (Rm 8, 28). Sabemos que en este camino contaremos con la asistencia del Espíritu Santo y con la guía materna de la Iglesia.

Nuestro objetivo, como individuos y como institución, es amar a Cristo, vivir su Evangelio y extender por el mundo su Reino de paz y de amor. Somos conscientes de que, para lograr esto, necesitamos una constante renovación, personal y comunitaria, en fidelidad a la tradición de la vida consagrada, con el fin de servir mejor a la Iglesia y a la sociedad. Este último periodo nos ha ayudado a reflexionar sobre nuestra identidad y misión y, al mismo tiempo, nos ha impulsado a revisar, con humildad y sencillez, diversos aspectos de nuestra vida institucional.

Estamos decididos, entre otras cosas, a:

- seguir buscando la reconciliación y el encuentro con quienes han sufrido,

- hacer la verdad sobre nuestra historia,

- continuar ofreciendo seguridad, sobre todo para menores de edad, en nuestras instituciones y actividades, tanto en ambientes como en procedimientos,

- crecer en un espíritu de servicio desinteresado a la Iglesia y a las personas,

- colaborar mejor con todos los pastores y con otras instituciones dentro de la Iglesia,

- mejorar nuestra comunicación,

- seguir velando por la aplicación de los controles y procedimientos administrativos a todos los niveles y seguir actuando un adecuado rendimiento de cuentas,

- redoblar nuestro empeño en la misión de ofrecer el Evangelio de Jesucristo al mayor número posible de hombres, - y, sobre todo, buscar la santidad de vida con renovado esfuerzo de la mano de la Iglesia.

Conclusión

No podemos terminar este comunicado sin agradecer a los miles de legionarios, consagrados, consagradas y todos los miembros del Regnum Christi que con profunda generosidad han entregado y entregan sus vidas a Dios en el servicio de la Iglesia y de la sociedad, así como a aquellos que colaboran en los centros y obras de apostolado. Gracias a ellos y a su labor, podemos decir que Jesucristo es hoy más conocido y amado en este mundo. Asimismo, expresamos nuestra gratitud a cada una de las personas que, en todo momento, nos han sostenido con su fe, sus oraciones y su sufrimiento, unido al de Cristo.

Firmamos este comunicado hoy, día 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor. Que Él nos conceda, por intercesión de su Madre, la Santísima Virgen María, la gracia de profundizar en el misterio del Amor de Dios hecho hombre y de vivirlo y transmitirlo con renovado fervor.

P. Álvaro Corcuera, L.C., director general

P. Luis Garza, L.C., vicario general

P. Francisco Mateos, L.C., consejero general

P. Michael Ryan, L.C., consejero general

P. Joseph Burtka, L.C., consejero general

P. Evaristo Sada, L.C., secretario general

P. José Cárdenas, L.C., director territorial de Chile y Argentina

P. José Manuel Otaolaurruchi, L.C., director territorial de Venezuela y Colombia

P. Manuel Aromir, L.C., director territorial de Brasil

P. Rodolfo Mayagoitia, L.C., director territorial de México y Centroamérica

P. Leonardo Núñez, L.C., director territorial de Monterrey

P. Scott Reilly, L.C., director territorial de Atlanta

P. Julio Martí, L.C., director territorial de Nueva York

P. Jesús María Delgado, L.C., director territorial de España

P. Jacobo Muñoz, L.C., director territorial de Francia e Irlanda

P. Sylvester Heereman, L.C., director territorial de Alemania y centro Europa




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